Reúne cerca de 10.000 títulos y 30.000 volúmenes provenientes de la Biblioteca del Convento de Santo Domingo. Una parte provendría de la primera universidad chilena.

Más desconocida y de tanto o más valor que la Biblioteca de la Recoleta Dominica, es la colección proveniente de la Biblioteca del Convento de Santo Domingo, que fue trasladada a la Recoleta en 1992 y actualmente está en depósitos especialmente acondicionados.

Los cerca de 10.000 títulos y 30.000 volúmenes que conforman esta colección, constituyen no sólo una de las más antiguas Bibliotecas de Chile, sino que parte de ellos provendrían de la Biblioteca de la primera universidad del país: la Universidad de Santo Tomás de Aquino, creada por los Dominicos en 1622.

Esta Orden fue una de las primeras congregaciones en afincarse en Chile. Su casa original se fundó en Santiago en 1557, y fue elevada formalmente a la categoría de Convento en 1573.

Los dominicos desplegaron en el país su acentuada vocación intelectual y educativa con la creación de colegios y un noviciado, y ofrecieron en el Convento de Santo Domingo en 1583 la Cátedra de Gramática, a la que sumaron una de Artes y otra de Teología.

Hicieron gestiones ante el Papado para establecer una universidad en Chile, que fructificaron en 1619 cuando el Papa Pablo V emitió la Bula "Carissimi en Christo", por lo cual concedía a los Dominicos el privilegio de establecer Universidades Pontificias en todas sus casas de estudios de las Indias Occidentales que tuvieran Cursos de Artes, Filosofía y Teología, distantes 200 millas de las Universidades de México y Lima.

Amparados en este documento, los dominicos chilenos obtuvieron la autorización de la Real Audiencia para establecer en el Convento de Santo Domingo (también denominado de Nuestra Señora del Rosario) la Universidad de Santo Tomás, la que comienza a impartir títulos en 1622.

La Bula concedía el privilegio por 10 años renovables, y se amplió hasta que en Chile hubiese Universidad Pública de estudios generales, lo que ocurrió recién en 1747 con la creación de la Real Universidad de San Felipe. Por tanto, la Universidad de Santo Tomás de Aquino existió más de 125 años, y jugó un rol decisivo en la formación del Chile colonial.

Si nos atenemos a la naturaleza de la colección, donde hay valiosas obras teológicas y de disciplinas humanistas de los siglos XVI, XVII y XVIII, cobra verosimilitud la hipótesis que buena parte de estos libros corresponden a la primera universidad chilena.

La Biblioteca del Convento de Santo Domingo fue una de las primeras colecciones conocidas Chile, que afortunadamente se salvó del incendio que afectó a ese Convento en 1963.

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